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QUIÉNES SOMOS

 

HISTORIA

NUESTRA HISTORIA DE SERVICIO A LA COMUNIDAD

El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Chía es una entidad sin ánimo de lucro que surgió de una iniciativa de la comunidad de Chía para su propio beneficio. A lo largo de su existencia ha velado por la seguridad ciudadana mediante la prestación oportuna de servicios en situaciones de emergencia, aportando conocimiento e iniciativas de prevención, y asesorando y participando con las demás autoridades locales en las diferentes instancias que tienen que ver con el manejo integral del riesgo. Es esta labor desinteresada y constante la que merece un reconocimiento en sus más de 40 años de servicio a los habitantes del municipio de Chía.

 

 

 

 

             Escudo 1973

 

 

ORÍGENES Y DESARROLLO

Es importante empezar por reconocer a aquellos que originaron la idea de proveer a Chía con un cuerpo de bomberos. Debemos agradecer inicialmente al Capitán Jorge Bolaños Márquez quien en 1972, acompañado de más de 80 personas y familias del municipio, hizo de esta iniciativa una realidad. Independientemente de las adversidades y escasez de recursos, el altruismo, decisión, compromiso y abnegación de los primeros miembros son los valores que forjaron los cimientos de la institución que hoy sobresale a nivel regional y departamental. Las contribuciones desinteresadas de personas y entidades de la comunidad, sumadas a los ingresos generados por iniciativas propias fueron fortaleciendo esos ideales que hoy persisten y ratifican  nuestra institución.

 

Tal vez en sus comienzos eran más los limitantes que sus capacidades, sin embargo el convencimiento de seguir un anhelo fue abriendo y direccionando el camino. No importó que la primera estación de bomberos fuera la misma casa del Capitán o que los primeros vehículos utilizados carecieran de las especificaciones técnicas; lo que sobresalía era el llamado al cumplimiento del deber adquirido con la comunidad y la naturaleza voluntaria de ese servicio. Es así como un garaje y un vehículo particular de alguna forma suplieron las necesidades de la comunidad.

 

Los años transcurrieron, y como todo en la vida, fueron varias las alegrías pero también varias las vicisitudes que se debieron afrontar.  En 1973 por ejemplo, se obtuvo la personería jurídica otorgada por el ministerio de justicia ratificando la institucionalidad de esta entidad comunitaria. En 1975 los terrenos que hoy corresponden al coliseo La Luna fueron entregados en comodato al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Chía para que fueran utilizados como estación de bomberos. Desafortunadamente para nuestra institución, estos terrenos más tarde retornaron al manejo del municipio. Ya en los 80’s vinieron tiempos de crisis. Las administraciones locales de la época se distanciaron de la institución y de su responsabilidad con la comunidad y suspendieron los aportes que hasta ese momento se habían dado. Los gastos de funcionamiento de esa época corrieron en su mayor parte por cuenta del comandante de ese entonces.

 

 

Afortunadamente no hay mal que dure cien años y en 1990 gracias a la gestión realizada por el doctor Pedro de Narváez y del doctor Jorge Sánchez Quintero Alcalde de la época se logra la adquisición de una máquina de bomberos. Este hecho, junto con una reestructuración administrativa, dio un nuevo aire a la institución. Se retoman las actividades bomberiles y se pone en funcionamiento el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Chía al mando de unas nuevas directivas. María Santos Tinjaca Torres, Carlos Ernesto Rubio, Jairo Alberto Garzón, Freddy William Sánchez y Jorge Orlando Gaitán son nombres y personas que contribuyeron con la viabilidad y posicionamiento de la institución y aun hoy hacen parte de la misma.

 

Es de resaltar que bajo esta nueva administración se logró el acuerdo municipal con el cual se destina un porcentaje del recaudo de industria y comercio para la actividad bomberil en el municipio. Esta alianza con el municipio contribuyó de manera significativa al mejoramiento de los servicios prestados y es lo que permite que hoy día exista un servicio de emergencias disponible las 24 horas en el que se reconocen y cumplen los requerimientos de ley de los trabajadores que desempeñan este servicio.

 

El manejo transparente y responsable del renovado Cuerpo de Bomberos se empezó a ver reflejado en hechos concretos y permitió el comienzo de la construcción de la actual sede con recursos propios y con apoyo del Departamento. Los terrenos utilizados  fueron cedidos con destinación específica al municipio por la señora Juanita Koop de Sáenz, persona muy reconocida dentro de la comunidad de Chía, y cedidos en comodato a la institución. Durante el tiempo que tardo en entregarse la nueva sede, el Dr. Genaro Sánchez hizo el préstamo de una casa de su propiedad, ubicada en la Calle 11 con carrera 9, en la que funcionó la Estación de Bomberos durante más de cuatro años.

 

Otros hechos destacados fueron marcando el fortalecimiento de la institución. En el 2002 ya bajo el mando del Capitán Jairo Garzón y con ayuda de la gestión del alcalde Marcos Parra se hace la importación de una máquina de bomberos donada por el gobierno de Japón. En el 2004 se hace la compra de una maquina Chevrolet C70 y en el 2006 se adquiere la camioneta de apoyo y respuesta rápida. De igual forma se pasa de un equipo de 9 a 12 unidades en este periodo. Ya en el 2010 se recibe a través de la administración municipal un camión cisterna y dos ambulancias para transporte asistencial básico, lo cual requirió la ampliación del recurso humano en 12 unidades más. Todas estas adquisiciones tanto técnicas como humanas han contribuido a la ampliación y mejoramiento de las capacidades de preparación, atención y respuesta ante las emergencias que afectan a la comunidad de Chía.

 


Escudo 2013 – 40 años

 

Es indispensable señalar una vez más el invaluable aporte que voluntariamente ha hecho el Consejo de Oficiales a la institución. Su contribución desinteresada, sincera y honesta es la que ha permitido el crecimiento de la institución. De igual forma se debe agradecer el apoyo que desde 1990 se ha recibido a través de las diferentes administraciones municipales y sus mandos: JORGE SANCHEZ QUINTERO, ORLANDO GAITAN MAHECHA, LUIS OLIVO GALVIS, MARCOS PARRA FORERO, FERNANDO SANCHEZ GUTIERREZ y nuestro actual Alcalde GUILLERMO VARELA ROMERO.

 

 

HACIA EL FUTURO

A pesar del buen manejo demostrado por la institución y de la imagen favorable que en general se tiene de sus servicios, es necesario reconocer las debilidades y dificultades que se padecen. Los limitados recursos económicos retrasan el  desarrollo técnico y científico de los miembros de la institución. De igual forma, los equipos existentes se muestran insuficientes y desactualizados para las cada vez más exigentes circunstancias que se deben afrontar. Por último, los nuevos  y cada vez más demandantes requerimientos de ley ponen de manifiesto las inconsistencias y debilidades de nuestros servicios de emergencias no solo a nivel local, sino a nivel regional y nacional.

 

Es precisamente este contexto, el que obliga a la institución a buscar y generar nuevas iniciativas que aporten al proceso de crecimiento y actualización necesarios para cumplir con los deberes que hoy se asignan a los cuerpos de bomberos. El acercamiento con la empresa privada y la posibilidad tangible del apoyo internacional abren un nuevo horizonte en el que algunos resultados ya se empiezan a manifestar. Apoyo específico para mejoramiento de aspectos técnicos y de entrenamiento, contribuciones al equipamiento de la institución y apoyo logístico para fortalecer el funcionamiento interno son algunas de las propuestas que ya se encuentran en desarrollo.

 

Sin embargo, la realidad del municipio, del país y del mundo es que cada vez se van a presentar con más frecuencia situaciones de riesgo y de emergencia que comprometen la integridad de la comunidad y sus miembros. Por todo esto se hace necesaria la preparación de cada miembro de la comunidad, de la comunidad como un todo y de sus gobernantes para mejorar la gestión del riesgo. Es precisamente por esto que el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Chía, desde su posición de líderes a nivel municipal en este respecto, quiere prepararse mejor para poder afrontar estos retos y guiar a la comunidad de la mejor forma posible. Es imprescindible la colaboración de todos: individuos, comunidad, autoridades territoriales y nacionales, la empresa privada y todas las instituciones involucradas en la gestión del riesgo. Todos somos parte activa del problema pero a la vez parte activa en la solución.

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